El Mösiehuali̱ es la variante del náhuatl o mexicano que se habla en el pueblo de Tetelcingo, Morelos, y sus colonias (colonia Cuauhtémoc y colonia Lázaro Cárdenas). Tetelcingo está situado a seis kilómetros al norte de Cuautla, Morelos.
La palabra
Mösiehuali̱ puede referirse a la lengua o a la persona que la habla. La idea común de los dos significados es que Mösiehuali̱ se refiere a lo indígena. Proviene de la palabra macehualli (māsēwalli),
que en el náhuatl clásico significaba vasallo, hombre del pueblo. Se puede contrastar con castiya el español, o bien con
qui̱xtiöno
afuereño y xejnula afuereña. (Las tres palabras son préstamos del español: castiya de Castilla o castellano, qui̱xtiöno de cristiano, y xehnula de señora.)
![]() Sente sohuatl qui̱bica icuie Una mujer vestida de chincuete |
El Mösiehuali̱ es único en el náhuatl por su sistema vocálico, que convierte la distinción de largo en otras distinciones fonéticas más audibles. Por lo tanto ha llegado a ser un recurso importante para los que quieren investigar el largo vócalico en el náhuatl. También es notable en el Mösiehuali̱ el sistema extenso y flexible de honoríficos. Es admirable cómo se ha conservado el Mösiehuali̱, aun cuando el mexicano en muchos otros pueblos de Morelos, incluso pueblos más remotos, se ha ido perdiendo. Actualmente (en 2002), Tetelcingo y sus colonias quedan prácticamente dentro de la zona urbana de Cuautla, pero una proporción notable de la población sigue utilizando el Mösiehuali̱ en su vida cotidiana, y todavía hay algunas personas casi monolingües en Mösiehuali̱. Algunas de las mujeres todavía suelen usar el tradicional cuieyi̱tl o chincuete (prenda tradicional). |
Junto con el idioma, en Tetelcingo se conservaron varias costumbres y prácticas de especial interés antropológico. Entre ellas estaba la construcción del bescomatl, un tipo de troje o granero muy hermoso, con paredes sobreplomadas que impedían que las ratas o ardillas se metieran para comer el maíz almacenado.
Tetelcingo tuvo un papel importante en la historia del Instituto Lingüístico de Verano. Fue allí que, en el año de 1935, Don Guillermo C. Townsend empezó el trabajo del ILV, que ahora abarca más de 1400 proyectos lingüísticos en más de 50 países. Fue en Tetelcingo que empezó la amistad entre Townsend y el presidente mexicano Lázaro Cárdenas. (Ver la Breve Historia del Dr. Gonzalo Aguirre Beltrán.)
El Dr. Ricardo Pittman, fundador y primer editor del Ethnologue, empezó su trayectoria lingüística en Tetelcingo, y escribió varias obras acerca del Mösiehuali̱, entre ellas A Grammar of Tetelcingo (Morelos) Nahuatl, 1954.
El dibujo de la mujer en chincuete fue tomado del Vocabulario mexicano de Tetelcingo.
La foto del "bescomatl", que es del año de 1937, es del archivo histórico del ILV-México.
© 2008 Instituto Lingüístico de Verano, A.C.
Derechos reservados.
Puede reproducirse para fines no lucrativos
siempre y cuando no se altere en forma alguna.
All rights reserved.
May be reproduced for nonprofit use
so long as it is not modified in any way.