El uso de textos

Si uno va a estudiar, más vale estudiar textos que memorizar datos.

¿Qué textos? Cuentos folklóricos
Relatos históricos
Experiencias personales
Algo que el hablante nativo quiere aconsejar a otros
Conversaciones
Alguna enseñanza; etc.
¿Cómo puede uno coleccionarlos? Hacer amistades
Buscar gente dispuesta a ayudar
Grabar el texto
Trabajar más con el autor (u otro ayudante) para escribir el texto; es decir, preparar una transcripción del texto.
¿Qué puede uno hacer con el texto trabajando con un hablante nativo? Escucharlo en el cassette
Ponerle glosas (es decir, el significado)
Ponerle traducción libre
Investigar más del vocabulario nuevo y de los patrones nuevos del idioma.
¿Para qué sirven los textos? Para estudiar más y más el idioma. Si el texto trata de algo interesante, se puede repetir para entretener/divertir a otra gente.
Para estudiar y analizar:
a) la gramática (morfosintaxsis),
b) palabras nuevas en un contexto natural,
c) información cultural,
d) cómo se forman cuentos, historias, materias didácticas, etc.

Un texto es un conjunto coherente de palabras, frases y/o oraciones, captado preferentemente en un contexto real de la cultura, o producido en forma realista por un asesor. El uso de textos es importante porque nos da una fuente de datos naturales, vocabulario usado dentro de un contexto, con inclusión de enunciados relacionados coherentemente entre sí. Si el texto es "natural" de la cultura, incluirá ejemplos de modismos, figuras, y estructuras interesantes que probablemente no descubriríamos por el solo hecho de concentrarnos en enunciados más breves producidos en forma aislada por nuetro asesor y en respuesta a nuestro pedido.

Existe una gran variedad de categorías de textos. Si el tiempo lo permite, vale la pena grabar y analizar por lo menos uno de cada clase.

1. Narrativa: verídica, mítica, hipotética, ilustrativa

Cuentos tradicionales, poemas, canciones tradicionales. (Ojo: los textos tradicionales con frecuencia incluyen, de manera implícita, mucha información ya conocida por los miembros de la cultura.)

Experiencias personales. Ejemplo: "Mi viaje a la capital".

Narrativa histórica. Ejemplos: "Cómo fue que llegamos a vivir en esta tierra"; "Cuándo llegaron los primeros forasteros"; "La historia del huracán o el terremeto".

2. Procedimientos, actividades culturales: "Cómo se preparan los alimentos", "Cómo construir una casa", "Cómo cultivar la huerta", "Cómo pescar", "Cómo cazar". Es importante estar presente en estas actividades, ya que en muchas culturas se enseñan más por ejemplo que con palabras.

3. Exposición: explicación de costumbres, creencias. Por qué hacemos lo que hacemos.

4. Exhortación: tratar de convencer a los demás. Ejemplos: las recomendaciones de los líderes, discursos políticos, sermones.

5. Descripción de lugares y de cosas (no de eventos).

6. Diálogos.

7. Temas: actividades culturales, la enfermedad, la economía, los cultivos, "Consejos a mi hija que se está casando", "Cosas importantes que niños deben aprender".

El narrador de un texto debe ser una persona adulta, nativa de la comunidad, respetada y reconocida como buen locutor (narrador de cuentos o historias; consejero respetado; alguien que sabe explicar las cosas con claridad). Es preferible grabar textos de diferentes personas, según su ocupación, edad, y sexo. No todos los hablantes son iguales en su capacidad de producir un texto claro y bien organizado. Por lo tanto, algunos textos serán de mayor utilidad que otros.

Es importante tomar en cuenta el nivel de confianza que usted tiene con el hablante (y tratar de establecer una buena relación), el estado de humor del hablante, y el ambiente físico (por ejemplo, los ruidos que perjudican la calidad de la grabación). Para conseguir textos acerca de temas sensibles, como lo son los espíritus, maldiciones, riñas, asesinatos, se exije un alto nivel de confianza, y, si hay posibilidad de que algunas personas se vean perjudicadas u ofendidas por lo dicho habrá que ser sumamente cuidadoso con el uso de esas grabaciones. Si se tratan asuntos delicados o de carácter tabú, es mejor borrar la grabación. Para evitar malentendidos es conveniente hacer un contrato escrito referido a la grabación y al uso de un texto.

Las siguientes técnias pueden ser útiles para conseguir textos (Healey, p. 422-7):

  1. Evitar que el aparato estorbe la conversación. Si se está grabando una conversación, se debe ocultar el aparato después de haber hecho el acuerdo y obtenido permiso para grabar.
  2. Lo ideal es grabar el habla natural de la comunidad, y no el habla adaptado a las necesidades de un forastero. Si es posible, déle la grabadora al asesor y pídale que él grabe los textos en contextos naturales de la comunidad.
  3. Repetir algo que usted oyó y pedirle una explicación al asesor. La explicación de un modismo o una costumbre o una situación hasta entonces desconocida puede resultar en un texto expositivo.
  4. Pedirle al asesor la descripción de un evento en el cual los dos participaron; la siembra de camotes, un viaje a otra aldea.
  5. Hacer escuchar la grabación de un texto y luego pedir que el oyente lo cuente en sus propias palabras. (Es posible que la segunda versión sea algo resumida).
  6. Después que el aprendiz haya contado un cuento o descrito alguna de las costumbres de su propia cultura, pedir a los lugareños que cuenten algo similar, propio de ellos. A veces es más fácil lograr que cuenten historias en los días de alguna celebración cultural, especialmente historias relacionadas con el evento.
  7. Grabar un discurso público. Puede ser valioso notar cómo el mensaje se adapta según la audiencia; por ejemplo, usar el mismo discurso en dos o tres lugares diferentes; hacer contar la misma historia para un forastero, para un grupo de niños, o para un grupo de adultos. Si se logra grabar varias versiones, notar las diferencias en el estilo del habla, explicaciones añadidas, información omitida, etc.
  8. Describir una escena culturalmente apropiada y preguntarle al asesor lo que haría y diría en ese contexto. Lo ideal es usar objetos reales, o por lo menos dibujos o fotos, para darle realismo a la situación. Algunos lingüistas recomienden pedir tres versiones diferentes del mismo texto ("Dilo de nuevo, con otras palabras"). Al comparar las versiones se pueden descubrir otras estructuras y otro vocabulario para expresar el mismo significado.

¿Cuál es la utilidad de un texto? El texto se puede usar para avanzar en las diferentes áreas de competencia lingüística: fluidez, comprensión, vocabulario, gramática, pronunciación, uso comunicativo. Se pueden desarrollar ejercicios para cada área. A continuación se da una lista de posibles usos:

  1. Adquisición, comprensión, escuchar repetidas veces, imitación, lectura (en caso de una lengua escrita).
  2. Fonología, ritmo, entonación y otros rasgos de pronunciación.
  3. Fuente de datos para analizar la estructura de la lengua. Se pueden extraer palabras, frases, oraciones, y sustituir los elementos de éstos.
  4. Análisis de textos: cómo se construyen los textos, en qué difieren los diferentes géneros. Nótese secuencia de temas, repeticiones, palabras o partículas que ligan una sección con otra (entonces, luego, mientras tanto, por eso); cómo se refiere a los participantes sin confundirlos; información explícita Vs. implícita; estilo del habla; elementos enfatizados.
  5. Vocabulario usado en un contexto natural, y no solamente el elicitado por por medio de las preguntas del aprendiz.
  6. Información cultural.
  7. Posible fuente de una publicación lingüística o antropológica, o de una publicación vernácula (en un libro de cuentos, por ejemplo).
  8. Hacer escuchar la grabación entre un grupo de nativohablantes. Este procedimiento los entretiene y estimula la conversación y los comentarios.

¿Qué hacemos con un texto? Mi preferencia es comenzar "desde arriba", tratando el texto como conjunto antes de dividirlo en pedazos. Escúchelo entero muchas veces, para familiarizarse con él, y para notar cómo varían la entonación y el ritmo en el transcurso del texto, especialmente al inicio, en el clímax, y al final. (Conviene que dure menos de 30 segundos.) Si hay frases difíciles de descifrar, grábelas en un cassette sin fin (de 5 a 10 segundos, o grábelas varias veces en cassette más largo), luego escúchelas hasta captarlas. Si aun así no lo logra, pídale al asesor que se las repita lentamente. (Note cualquier diferencia entre la versión original y la versión lenta, para descubrir procesos fonológicos.) El escuchar el texto, y memorizar por lo menos una parte, ayuda en la comprensión, la pronunciación y la fluidez, permitiendo mayor amplitud de vocabulario y expresión. La entonación, por ejemplo, es mucho más natural si el texto completo ha sido grabado en su contexto natural y no a partir de frases aisladas elicitadas con un asesor en un ambiente artificial.

Para darle mayor uso al texto, conviene transcribirlo. Lo ideal es enseñarle al hablante nativo a transcribir usando el alfabeto popular. Otra opción es hacerlo usted mismo, consultando con el hablante.

Cuando se tiene una transcripción, haga una traducción interlinear con la ayuda del asesor. Con esta traducción se puede empezar un estudio lingüístico a varios niveles, pero ése es un tema que no abordaremos aquí.

Cualidades de un buen texto para ayudar en la adquisición de una segunda lengua

1. Es práctico y facilita la tarea del alumno.

2. Sirve para ser usado en la comunidad.

Se puede usar en la comunidad con una persona que no haya memorizado las respuestas.

Se puede usar muchas veces durante un mismo día.

Por ejemplo, un texto en que se preguntan los precios de varias cosas, o en el que se compra algo pequeño y barato, se puede usar con muchas personas mientras el alumno camina por el mercado o por las tiendas. Pero un texto para comprar un mueble (o para pedir un corte de pelo) probablemente se use una sola vez.

3. Tiene un propósito.

A. Sirve para alcanzar una meta.

  1. Para vincularse y establecer relaciones de amistad en la comunidad, como aprendiz, amigo, servidor, etc.
  2. Para aprender más acerca de la gente y su modo de vivir y pensar.

B. Sirve para contar una historia o hablar de las noticias de hoy.

4. Es corto. "Aprenda un poco y úselo mucho."

Textos para alcanzar la meta de aprender algo pueden ser de dos a cuatro frases al principio.

5. Es una unidad. No es sólo una lista de palabras ni de frases incompletas.

6. Es estratégico y de uso amplio, especialmente al principio.


Healey, Alan, 1975. Language learner's field guide. Papua New Guinea: Summer Institute of Linguistics.